Historia del Club

110anos

El Brigadier General Juan Martín de Pueyrredón murió en San Isidro el 13 de marzo de 1850. La chacra de “Bosque Alegre” fue heredada por su hijo Prilidiano, el pintor. Algunos años más tarde, el 9 de enero de 1856, Prilidiano Pueyrredón le vendió la propiedad a su pariente Manuel Alejandro Aguirre, un descendiente de vascos que se había dedicado al agro y a las finanzas. Fueron el terrateniente Aguirre y su hija Victoria quienes se contagiaron del sueño de unos muchachos que, como lo hiciera dos siglos antes Domingo de Acassuso, querían dejar su sello en ese suburbio que tenía a San Isidro como patrono.
Gracias a los Aguirre, padre e hija, comenzó la historia del Club Atlético de San Isidro.
¡Ah! El 24 de octubre de 1902 se fundó el Club Atlético de San Isidro.

historia

Los primeros años

En los albores del siglo XX, nació el Club Atlético de San Isidro.

Edificio de Paleta

Construcción del edificio de paleta

Los primigenios sucesos del nacimiento del CASI fueron muy bien estudiados por Marcelo Lynch, quien en la “Reseña Histórica del Club Atlético de San Isidro”, redactó.
…Serían los comienzos del año 1902 cuando un pequeño grupo de muchachos, casi mejor de niños, se iniciaba en la práctica del fútbol, deporte que recién comenzaba a manifestarse entre la juventud argentina: eran los Becco, Malbrán, Jiménez, Urien, Sackmann, Boggio, Colocchieri y otros, que utilizaban como field un terreno ubicado al pie de la barranca, próxima al paseo de los ‘3 ombúes’, gentilmente cedido por su dueña, doña María Varela de Beccar. Pero, por las frecuentes y poco oportunas crecidas del Río de la Plata, fue necesario abandonar el lugar. Esta circunstancia, unida a la incorporación de otro grupo de entusiastas, de un poco más edad (los Tiscornia, Vernet, de Martino, Bincaz, Bianchi, Copello, Franzone, etc.) hizo pensar en la fundación de un club.

Así fue como los más decididos, acompañados por el prestigioso vecino y político don Pedro Becco (una digresión: fue intendente de San Isidro desde el 31 de agosto de 1901 hasta el 31 de diciembre de 1902) se apersonaron ante don Manuel Aguirre, caballero inteligente y generoso, de visión larga y amigo de la juventud, propietario de una extensa chacra, quien, después de atenderlos deferentemente, prometió interesarse en el asunto. Otro destacado vecino de relevante actuación pública, don Avelino Rolón (otra digresión: fue Intendente Municipal en 1906 y generoso benefactor del CASI) apoyó el pedido, otorgándole así mayor formalidad e importancia.

El resultado no pudo ser más halagador; pocos días después, don Manuel Aguirre cedía en préstamo parte de los terrenos que actualmente ocupa el club, sin fijar al mismo plazo de duración.
Así nació el ‘CLUB DE FOOT-BALL SAN ISIDRO’ y sus muchachos corrieron y patearon la pelota por primera vez en la histórica chacra de Aguirre.

Más o menos en la misma época, mayo de 1902, un grupo de jóvenes ingleses e hijos de ingleses, en su mayoría empleados del ferrocarril, iniciaron las mismas prácticas también en terrenos del señor Aguirre, sobre la calle Eduardo Costa, cercana a la estación.
Ellos fundaron un club y lo llamaron “San Isidro foot-ball club” y luego cambiado por “SAN ISIDRO ATHLETIC CLUB”. Entre ellos cabe recordar a los Hugues, J.Hudson, Mc Crindle, J. Drennen, J. Curti. J. Gabutti, S. Kunz, A. Matterson, Enghel, Lurati, Davis, Goodfellow, Angel, Guppy, Collins, French y otros más.

Pero San Isidro era, entonces, demasiado pequeña para la existencia de dos entidades y no pasó mucho tiempo sin que comenzara a pensarse en la fusión de ambas. En las dos había contrarias corrientes de opinión. Cuatro meses, de junio a septiembre, duraron las entrevistas, conversaciones y discusiones que habrían de finalizar con el mejor de los éxitos. Era lógico que así ocurriera, pues, además de haber idénticos afanes, algunos de los criollos eran compañeros del trabajo con los ingleses en el ferrocarril. Por otra parte, los ‘británicos’ incorporaban dos aguerridos teams de fútbol; el ‘first ‘ eleven, con A. Matterson de capitán, el ‘Second’ eleven, con P. Hugues al frente, y un equipo de cricket.

El 19 de septiembre de 1902 se reunieron en casa de la familia Paterson, donde vivían los jóvenes Hughes en calidad de pensionistas, los señores Hudson, McCrindle, Drenan y Ruiz, por una de las partes, y Fernando Tiscornia, Manuel Vernet y Pedro Becco (hijo) por la otra. Allí dieron por finalizadas las conversaciones y, de común acuerdo con la unión, resolvieron citar a una Asamblea General, que habría de realizarse el 24 de octubre de 1902, en el hotel Vignoles de San Isidro.

A las 20,30 horas de ese memorable día, y con la presencia de 33 socios de ambos clubes, don Leonardo Hughes, como presidente provisional, declaró abierta la sesión. El primer tema a considerar por la asamblea fue el de la fusión y, como se esperaba, fue aprobada por aclamación.